La relación entre la obesidad y la diabetes. Estudio, toma nota

Perder peso no siempre se debe a cuestiones estéticas. De hecho, lo importante es mantener un peso saludable que, como la misma denominación indica, te permita mantenerte sano(a). Como se ha demostrado en varios estudios y te hemos mencionado en columnas anteriores, la obesidad está vinculada al desarrollo de varias enfermedades, como los problemas del corazón y la diabetes tipo 2.

Un estudio llevado a cabo por unos investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins, en Estados Unidos, descubrió que bajar de peso puede ser suficiente para evitar la enfermedad en personas que han sido diagnosticadas con pre-diabetes, una condición en la cual los valores del azúcar en la sangre son más altos que lo que se considera normal, pero no lo suficientemente elevados como para que se considere diabetes.

Recuerda que la diabetes tipo 2 es un trastorno frecuente que ocurre cuando el cuerpo no produce suficiente insulina, o se ha vuelto resistente a la insulina que produce. La insulina es la hormona encargada de llevar la glucosa (el combustible más básico del cuerpo) a las células para que el organismo tenga energía.  Cuando la glucosa no puede entrar en las células se acumula en la sangre. Por eso, la señal típica de la diabetes es un nivel elevado de azúcar (glucosa) en la sangre.

Según esta investigación, que fue publicada en el Journal of General Internal Medicine, las personas con pre-diabetes que pierden aproximadamente el 10 por ciento de su peso corporal durante los seis primeros meses luego de haber recibido el diagnóstico, reducen un 85 por ciento sus posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2 en los próximos tres años, mientras que quienes perdieron del 5 al 7 por ciento de su peso corporal redujeron el riesgo de desarrollar diabetes en un 54 por ciento, tres años más tarde.

Para llegar a estos hallazgos, los investigadores analizaron los datos de más de 3 mil personas con sobrepeso y pre-diabetes, que fueron monitoreadas durante un promedio de 3.2 años. Los participantes fueron divididos en grupos: a uno de ellos le asignaron que tomara metformina (una de las drogas más usadas para controlar la diabetes), otro recibió placebo y un tercer grupo debió introducir cambios en su estilo de vida, que consistían en modificar su dieta y hacer 150 minutos de ejercicios semanales.  Además, recibieron asesoramiento personal durante los primeros seis meses y de grupo el resto del tiempo que duró el estudio.

Al finalizar, los investigadores pudieron determinar que los pacientes que tomaron metformina no lograron una pérdida de peso significativa, aunque sí bajaron sus niveles de azúcar en la sangre, luego de los primeros seis meses, así como sus posibilidades de desarrollar diabetes. Sin embargo, los niveles de azúcar en la sangre más bajos y el menor riesgo lo obtuvieron quienes habían perdido peso mediante los cambios en la dieta y el estilo de vida.

Recuerda que entre los factores de riesgo de la diabetes están la obesidad, el sedentarismo, la edad y una historia familiar de diabetes. Si bien no puedes modificarlos todos, si está en tus manos cambiar los dos primeros. Trata de perder el exceso de peso y, si no puedes hacerlo solo(a), busca ayuda profesional para mejorar tu calidad de vida y así evitar que la pre-diabetes se convierta en diabetes.

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